El Leonhardi Ritt (Cabalgata de San Leonardo), que se celebra anualmente el 6 de noviembre en la ciudad bávara de Bad Tölz, a tan solo 50 kilómetros al sur de Múnich, es una de las expresiones más antiguas y espectaculares del fervor religioso y el patrimonio rural de la Alta Baviera. Este evento, fue reconocido por la UNESCO en 2016 como Patrimonio Cultural Inmaterial.
La cabalgata se celebra en honor a San Leonardo de Noblac (siglo VI), conocido en la región como el «Bayerischer Herrgott» (Dios de los Agricultores). Aunque su patronazgo original en Francia era el de los prisioneros, en Baviera las cadenas que rompía con su oración fueron erróneamente interpretadas como cadenas de ganado. Este error iconográfico, sumado a las frecuentes epidemias de ganado del siglo XVIII, consolidó su rol como el protector de caballos y animales de trabajo. En la celebración los agricultores agradecen por la salud de sus animales y solicitan la protección y bendición del santo para el ciclo agrícola venidero.
La cabalgata de Bad Tölz, en su forma actual establecida en 1856, se distingue por su escala y autenticidad. La procesión comienza a las 9:00 de la mañana en el Bäderviertel (barrio balneario), bajo el repique de todas las campanas de las iglesias, En ella participan hasta 80 carruajes de cuatro caballos y cientos de jinetes. Se utilizan ejemplares robustos de tiro, como los Noriker, que son minuciosamente acicalados y adornados con trenzas, cintas y campanas.
Los participantes visten sus más valiosos trajes tradicionales (Tracht), con las mujeres destacando con el histórico «Tölzer Schalk». Los carruajes, por su parte, deben adherirse a normas estrictas, como llevar ruedas herradas de hierro, para preservar la autenticidad histórica. Estos vehículos van ricamente decorados, a menudo con representaciones de escenas bíblicas o de la vida rural.
El momento culminante es la peregrinación hasta la Leonhardskapelle (Capilla de San Leonardo) en el Kalvarienberg. La procesión asciende la colina y rodea la capilla dos veces. Allí, el clero celebra una misa al aire libre y realiza la solemne bendición de los caballos y los peregrinos, simbolizando la entrega del bienestar animal y la seguridad de la cosecha a la protección divina.
Para la comunidad local, el Leonhardi Ritt es una fiesta mayor y un día festivo oficial de la ciudad. El evento es un mecanismo vital para la preservación de la identidad rural bávara, ya que la tradición se transmite entre generaciones, abarcando desde el cuidado de los caballos hasta la elaboración de los trajes y las decoraciones. La cabalgata concluye con el ruido seco y rítmico de los «Goaßlschnalzer» (los chasqueadores de látigo).




























